Territorio intenso

México es un inmenso territorio que reúne grandes contrastes: selvas tropicales en el sur, paisajes tropicales en la costa del Caribe, desiertos secos en el norte, rigurosos climas de alta montaña y fértiles valles desparramados en el centro del país.

La región central se caracteriza por grandes elevaciones que separan valles fértiles. Es la región donde se concentra la mayor parte de la población mexicana. Aunque su clima es templado, el clima suele ser algo mas duro a media que se accede a alturas mas pronunciadas.

La región costera del Pacifico cuenta con un clima mas tropical oceánico, con mayores índices de precipitaciones y humedad promedio. Su topografía varía desde los valles poblados de espesa vegetación a los páramos de desierto. El norte es rocoso y seco, con oasis de vegetación dispersos a lo largo de las cadenas montañosas que lo recorren

El Golfo de México está cubierta en gran parte por intrincadas selvas y valles donde la presencia humana creó planicies utilizadas para el cultivo y la ganadería. Al igual que en otras regiones costeras, la variación de temperaturas puede acentuarse en diferentes épocas del año y horas del día.

El sur, hacia la zona de Chipas, es cubierto por una espesa selva tropical y húmeda, propia de la geografía centroamericana donde se encuentra.