HUMANIDAD

El antiguo anillo robado que pudo servir de inspiración a Tolkien

Aunque el escritor sudafricano J.R.R. Tolkien nunca lo haya declarado públicamente, muchos son los que piensan que un anillo del siglo II a. C. pudo haberle servido de inspiración a la hora de escribir su célebre saga “El señor de los anillos”.

El antropólogo británico Sir Mortimer Wheeler tomó contacto con el anillo Vyne a fines de la década de 1920, mientras analizaba un yacimiento ubicado en el condado de Hampshire, Reino Unido. Allí, en un templo dedicado a la deidad celta Nodens, el investigador encontró una tablilla perteneciente al período romano, en la que un hombre llamado Silvano le dedicaba una maldición a un tal Seneciano por haberle robado un anillo.

Wheeler rápidamente asoció esta inscripción con el anillo de Vyne, una antiquísima joya de oro labrado, también perteneciente al período romano, hallada años antes en una finca cercana, y llegó a la conclusión de que el Silvano autor de la tablilla era el dueño original de la joya, que fue robada por Seneciano, quien mandó a inscribir en ella la leyenda: “Seneciano, que vivas en Dios”.   

Esto ocurrió casi una década antes de que Tolkien comenzará la escritura de su famosa trilogía, aunque por entonces gozaba ya de mucho respeto entre la intelectualidad de la época. Por este motivo, Wheeler le encargó un ensayo sobre la deidad celta Nodens y le narró la historia que podría haber inspirado su más célebre obra.


Fuente: labrujulaverde.com