HUMANIDAD

El rey que declaró reina al cadáver de su esposa

Pedro I de Portugal, hijo de Alfonso IV,  gobernó entre 1357 y 1367. Antes de asumir el trono, tras un breve matrimonio fallido, Pedro se casó en segundas nupcias con Constanza Manuel de Villena, hija de uno de los hombres más ricos y poderosos del vecino reino de Castilla. Sin embargo, cuando la futura novia llegó a Portugal para celebrar el casamiento, no fue de ella de quien quedó prendado el joven príncipe, sino de su doncella personal, Inés de Castro, con quien comenzaría inmediatamente un tórrido romance.

 

 

 En 1343 la princesa Constanza perdió la vida durante el parto de su tercer hijo. Pedro, quien seguía enamorado de Inés pero no podía desposarla por su condición de plebeya, se negó a contraer nupcias nuevamente. Finalmente, tras el nacimiento de su cuarto vástago extramatrimonial, Pedro se atrevió a desposar a Inés, escandalizando a la nobleza de la época. Su propio padre, el rey Alfonso IV, desaprobó la unión y mandó a asesinar a su reciente nuera.

 

 

 Poco después del asesinato, Alfonso murió, legando su trono al joven Pedro. Devastado por la muerte de su esposa, el nuevo rey mandó a exhumar el cadáver de Inés y a declararla reina. Luego ordenó a todos los miembros de la corte a desfilar ante el cuerpo sin vida y a besar su mano.


Fuente: labrujulaverde.com