ARCA

La verdadera búsqueda del arca perdida

Hace tres décadas un aventurero norteamericano llamado Danny Douglas llevó a cabo una larga travesía, digna de Indiana Jones, para dar con un arcón en el que se encontraban los restos de San Juan y otros santos. La elaboración de este arca, en 1225, fue encomendada por obispo de la ciudad belga de Florennes para guardar los restos de San Timoteo, San Apolinar, San Mauro y San Juan el Bautista. Luego de la Revolución Francesa, el arca fue adquirida por el duque de Beaufort-Spontin, quien la guardó en su castillo, en la República Checa; hasta que se desencadenó la Segunda Guerra Mundial. Cuando los soviéticos deportaron al duque este abandonó su castillo, pero antes escondió el preciado arca. En1984 Danny Douglas se encontró con un miembro de la familia Beaufort-Spontin, quien le develó el secreto del arca, y se prometió recuperar la reliquia. Viajó a la República Checa y pidió un permiso de excavación y recuperación de objetos. Este pedido llamó la atención de Frantisek Maryska, jefe de la policía secreta de la región, quien se vio tentado de encontrar aquello que Douglas buscaba. Para esto se valió de agentes secretos, entre ellos una mujer que intentó seducirlo para sacarle información… en vano. No obstante, Maryska no se resignó, siguió los pasos de Douglas y terminó adelantándose, descubriendo el arca 5 de noviembre de 1985. Él fue declarado héroe nacional, y Douglas fue injustamente olvidado hasta el año 2003, cuando se le envió una carta desde el ministerio checo de cultura afirmando que se le reconocía su participación en el descubrimiento.

 

FUENTE

ABC