CIENCIA Y TECNOLOGÍA

Revelan por qué el corazón se sitúa a la izquierda y por qué es indispensable que así sea

A diferencia de lo que sucede con el aspecto exterior del ser humano, que prácticamente resulta ser simétrico, el interior es absolutamente asimétrico, con el corazón situado a la izquierda, o el hígado ubicado del lado derecho, por ejemplo. No obstante ello, estos órganos no siempre estuvieron en ese lugar. 

 

 

Durante la gestación del embrión humano, órganos como el corazón comienzan a desarrollarse en el centro del cuerpo y, de a poco, se van trasladando hasta su posición final. No se trata de un movimiento casual, por supuesto, y el proceso por el cual este tipo de órganos sabe hasta dónde moverse es una pregunta que los científicos se hacen desde hace mucho tiempo.

 

 

 

 

Recientemente, investigadores del Instituto de Neurociencias de Alicante, dieron con una serie datos que resultan claves a la hora de entender el proceso de formación del corazón en los embriones humanos. En resumidas cuentas, se trata de un "empujón" que evita malformaciones congénitas.

"Hasta ahora se pensaba que, para que se crease la asimetría en el embrión, había señales en el lado izquierdo que se reprimían en el derecho. Nosotros hemos descubierto que además, hay genes que se expresan más en el lado derecho, y estos genes son los que provocan los movimientos celulares, más prominentes de derecha a izquierda", señalan el estudio.

Al estudiar el caso en embriones de pollo, pez y ratón, los científicos comprobaron que durante el desarrollo cardiaco existen dos grupos de células que se incorporan desde la derecha y desde la izquierda. Sucede que las células de la derecha son mucho más numerosas y terminan empujando al corazón hacia la izquierda.

Este movimiento resulta de vital importancia para el adecuado desarrollo de venas y arterias. De no producirse, entonces se genera uno de las afecciones cardíacas más graves: la mesocardia, que ocurre cuando el corazón no se mueve hacia la izquierda y queda en el centro del cuerpo.

 


Fuente: Nature