CIENCIA Y TECNOLOGÍA

Tesla, la anti-gravedad y su conexión con el controversial proyecto Filadelfia

La vida de Nikola Tesla estuvo llena de grandes logros en el campo de la ingeniería mecánica, eléctrica y física. Pero según el testimonio de miembros del ejército, el inventor también se vio involucrado en proyectos que no llegaron a buen puerto. Uno de ellos es el controversial Proyecto Filadelfia: un experimento de la Marina estadounidense que buscaba evitar que sus naves fueran detectadas por radares y minas magnéticas durante la Segunda Guerra Mundial.

 

 

 

A principios de la década de 1930, la Universidad de Chicago comenzó a investigar la posibilidad de volver “invisibles” a los objetos a través del uso de la electricidad. Años más tarde, el proyecto fue renombrado como Arco Iris, o de invisibilidad, y se trasladado al Instituto Princeton de Estudios Avanzados. Allí, Tesla fue nombrado Director del experimento y comenzó a trabajar junto a la Marina.

 

 

 

La primera prueba, realizada en 1940, fue un éxito total, haciendo “desaparecer” a un barco no tripulado ante los ojos de varios testigos. Para lograrlo, se colocaron dos bobinas Tesla grandes (electroimanes) en cada casco de la nave. Las bobinas se encendían en una secuencia especial, y su fuerza magnética era tan poderosa que superaba a la de gravedad.

Sin embargo, basándose en sus propios experimentos sobre electro-gravedad, Tesla advirtió a las autoridades que en caso de probarlo en una nave tripulada, las consecuencias de la radiación serían terribles para los soldados. La Marina, cegada en sus esfuerzos por ganar la guerra, hizo caso omiso a sus consejos. Por este motivo, Tesla decidió abandonar el proyecto en 1942, no sin antes sabotear los equipos para que la segunda prueba del experimento fallara.

 


Fuente: codigooculto.com